Para muchas personas el comienzo del año está asociado a una renovación energética y mayor claridad para visualizar el futuro, sin embargo, también puede representar una importante presión en una cultura que promueve a la transformación y el cambio como agentes masivos de bienestar. La incorporación de nuevas herramientas nos permite un crecimiento dinámico, una mejor adaptación a las necesidades del entorno y es una importante fuente de esperanza.

Decisiones pospuestas

En tiempos de inicios la práctica de una mirada reflexiva implica poder pensar sobre aquellas situaciones que adquirieron prioridad y ocasionalmente nos alejaron de nuestras metas pasadas. Para muchas personas las metas no alcanzadas representan un obstáculo personal al momento de un nuevo inicio. Muchos de los conocimientos vitales se construyen a partir de aquellas situaciones que se presentan sin aviso e implican un nuevo orden de prioridades.

 Espacios de crecimiento y salud mental

Poder detectar aquellas áreas que deseamos fortalecer es uno de los primeros pasos, cuidando los tiempos necesarios para construir y planificar. Esta distinción nos permite visualizar las grandes áreas a desarrollar y dar inicio. A la hora de visualizar nuevas metas el trabajo sobre nuestra salud mental favorece en gran medida el acercamiento a nuestros logros, siendo también una meta en sí misma.  Los espacios para el cuidado de nuestras  emociones nos aportan nuevas miradas sobre nuestra historia y los nuevos caminos que deseamos emprender.  La vida familiar y la convivencia en el trabajo son especialmente sensibles a los cambios favorables en el trabajo sobre nuestras emociones.

Desarrollo personal y arte

En tiempos de inicios vale recordar la importancia del desarrollo artístico en la construcción de nuevas herramientas para la vida a cualquier edad. La práctica artística fomenta el desarrollo de la creatividad y empatía, favoreciendo la construcción de nuevas lecturas de la realidad independientemente al tiempo que se le pueda dedicar.

Me lo digo, me lo escribo

Escribir las metas permite una mayor visualización y claridad. El estado de focalización que se logra con la escritura abre nuevas miradas sobre aquello que plasmamos en papel. Listas cortas, metas accesibles y dedicarle un párrafo a lo que esperamos encontrar nos permite una conexión más profunda con nuestros propósitos. Las escritura a mano nos enseña algo mientras lo hacemos.

Primeros pasos

El planteo de nuevas metas forma parte en nuestra condición humana y nos permite una adaptación necesaria a los cambios de nuestro entorno y de cada persona. El planteo de nuevos propósitos desde una mirada sensible y reflexiva implica poder tomar distancia de las presiones externas y las metas no alcanzadas en el pasado.  El verdadero ejercicio radica en reconocer la importancia de los nuevos propósitos para el crecimiento personal independientemente del momento que se elija para comenzar. Al dar los primeros pasos comienza el fortalecimiento de nuestra confianza y percibimos los beneficios del movimiento energético implicado al inicio de un nuevo camino.

Lic. Javier Regazzoni