Fin de año y nuevos comienzos

La finalización de un nuevo año suele venir acompañada de balances, reflexiones y distintas emociones. Culminar un ciclo siempre implica una importante movilización emocional a través del repaso de los grandes eventos que se fueron presentando.  Si bien es sano realizar balances debemos saber que hay distintas formas para acercarnos con una mirada constructiva sobre un ciclo que termina.

Difícilmente podamos llegar a definiciones concluyentes al finalizar un ciclo, para ello siempre es sano saber que los balances deben incluir algunos aspectos importantes para que sean justos con nosotros mismos e impliquen un acto de aprendizaje.

Los cierres de ciclos también implican el contacto con las dificultades que debimos afrontar y quizás lo continuamos haciendo. Seguramente durante este ciclo que termina se nos fueron presentando distintos desafíos, situaciones que no hubiésemos podido pronosticar, que nos atraviesan, sorprenden y demandan. Hablar de cómo nos sentimos, compartir con un interlocutor empático y permitirnos la emoción forman parte de un balance empático y constructivo. En ese sentido debemos favorecer una mirada amable y comprensiva con nosotros mismos, favoreciendo la aceptación y la construcción de aprendizajes para la vida.

Un balance del cual podamos obtener aprendizajes debe tener una mirada constructiva, que contemple aquellas situaciones que se presentaron distinto a como hubiésemos deseado, y que nos permita recordar que las personas construimos saber sobre a partir de las dificultades.

Un balance justo también debe incluir nuestra presencia para los demás. Poder preguntarnos sobre el lugar que ocupamos para las personas significativas de nuestras vidas, cuánto nos brindamos para el otro y cuan presentes logramos estar para los demás también hace a un balance justo.  Los objetivos cumplidos de los seres significativos de nuestras vidas también son nuestros.

Dar cierre a un ciclo siempre es un buen momento para reconocer a nuestros compañeros de ruta. Apreciar y declarar el papel de los demás durante los objetivos alcanzados y también su presencia ante las dificultades implica la posibilidad de dar un buen cierre a cada ciclo. Ser justos con los balances también es agradecer nuestros compañeros de ruta.

Cada cierre implica un nuevo comienzo con más herramientas. Crecer a la vida es volver a empezar, cada año y en cada ciclo.

 

Lic. Javier Regazzoni

 

 

 


Lectura y salud mental

En un mundo veloz y de notificaciones constantes la lectura puede parecer una actividad del pasado, sin embargo estamos presenciando un importante retorno al libro en todas las edades.  Recorriendo sus páginas podemos enriquecer nuestras capacidades cognitivas, la gestión de nuestras emociones y comunicación. Desde la infancia hasta la vida adulta la lectura nos muestra otros mundos posibles, nos acerca nuevos términos y nos aporta herramientas para comunicarnos con otras personas y con nuestro entorno.

Libros, cerebro y comunicación

Los efectos positivos de un buen libro varían según cada lector, algunos beneficios comunes ubican a la lectura como un aliado fundamental para nuestra salud mental y emocional. Además del placer de disfrutar de un buen libro la lectura a todas las edades ha demostrado ser un gran estimulador cognitivo, favoreciendo la conexión de distintas zonas cerebrales y creando nuevas interacciones entre el pensamiento racional y las emociones.

El ejercicio de la lectura posee importantes beneficios en todas las edades sobre capacidades de alta integración como la atención, concentración y memoria. El recorrido de una buena lectura favorece al incremento del vocabulario y una mayor claridad a la hora de expresar nuestras ideas, en ocasiones eligiendo la palabra indicada, en otras logrando una expresión más concreta y ajustada al mensaje .

Lectura, refugio y emociones

A nivel emocional la lectura es una importante herramienta para el trabajo sobre la angustia y la ansiedad, aportando un estado de calma que tiende a la permanencia. La lectura genera una mayor apertura para hablar sobre las emociones, favoreciendo la apropiación de nuevas expresiones que reflejan con mayor claridad la tarea a veces compleja de poner en palabras nuestras emociones. Mientras leemos nuestro cerebro es capaz de reprogramar e integrar diversas funciones tales como el habla, la memoria y la capacidad de análisis, además  el recorrido de una buena lectura nos invita al desarrollo de la imaginación. La creación de nuevos mundos imaginarios encuentra en la lectura una fuente inagotable de nuevas de conexiones neuronales, las que favorecen el buen funcionamiento general de nuestras capacidades cognitivas.

La sensación de calma y bienestar que produce la concentración durante la lectura tiene importantes beneficios en personas que atraviesan distintas formas de stress o angustia. La lectura nos permite apartarnos momentáneamente de preocupaciones cotidianas , junto a la construcción de otras miradas posibles para transitar las dificultades.

Para algunos autores la lectura implica una forma de placer supremo favoreciendo un vínculo estrecho con el autoconocimiento. Hay un libro para cada lector esperando darle un sentido a sus preguntas y capaz de aportarle otras miradas posibles sobre la realidad.

                                                                                                                                                                           Lic. Javier Regazzoni

 


Prevención del suicidio en adolescentes

La adolescencia es una etapa caracterizada por importantes cambios y desafíos preparatorios para la vida adulta. Si bien implica una serie de desafíos emocionales también abarca una gran oportunidad para el crecimiento, descubrimiento de habilidades, desarrollo de la personalidad y relaciones sociales.

Pero también se trata de una etapa con sus riesgos y vulnerabilidades. El proceso de construcción de identidad implica una serie de cambios físicos y emocionales muy rápidos, a través de los cuales nuestros adolescentes experimentarán importantes transiciones. A nivel social tendrán que atravesar otra serie desafíos muy demandantes, como la aceptación y el rechazo, la inclusión y la exclusión y habilidades paras gestionar conflictos.

Por estos aspectos el intercambio familiar y manejo de información sobre salud mental resultan indispensables durante toda la etapa, partiendo de la apertura natural a la exploración y curiosidad de nuestros adolescentes. Fomentar una comunicación abierta y honesta sobre “cómo nos sentimos” es uno de los pilares más importantes en la prevención de eventos críticos de salud mental.

Señales de alerta

La atención familiar sobre aspectos emocionales debe implicar una mirada atenta sobre distintas conductas y verbalizaciones. En este sentido los cambios repentinos de humor, sensación de inadecuación, ser objeto de bullying, dificultades para la aceptación del propio cuerpo o marcado rechazo por sí mismo son aspectos especialmente relevantes a la hora comprender a nuestros adolescentes. Así también la presencia de un marcado aislamiento, sentirse repetidamente rechazada o rechazado por sus pares, trastorno de la conducta alimenticia, tristeza profunda por más de dos semanas también resultan señales que debemos atender.

Así también debemos vigilar conductas de riesgo como auto lesiones principalmente en brazos y piernas, verbalizaciones sobre la falta de sentido de la vida, deseos de “no estar” o menciones a la propia muerte representan señales de alerta que requieren atención inmediata.

Herramientas ante eventos en salud mental

Ante la detección de señales de riesgo la búsqueda de ayuda inmediata es muy importante, en este sentido vale recordar la importancia de no minimizar ninguna de las señales de riesgo. La promoción espacios de escucha familiar y profesional, mostrarse proactivos e interesados en la posibilidad de buscar apoyo son centrales.  Favorecer espacios de escucha familiar sin juzgar o culpar por el malestar, evitar comparar con otros integrantes de la familia u otros adolescentes construyen un factor protector muy importante. En esta línea también resulta indispensable no mantener en secreto los abordajes o temas sobre salud mental. Realizar un manejo adulto, respetuoso y discreto, pero lo más alejado posible de mantener en secreto o esconder. Ante señales de riesgo no temer preguntar, la palabra ordena, alivia y genera un primer nexo con el bienestar.

Hablar sobre los riesgos

Durante esta etapa la experimentación con el riesgo resulta uno de los desafíos más importantes para abordar desde las familias. En ese sentido la importancia radica informar y ayudar a construir una percepción adecuada sobre los riesgos. Si bien la visión del adulto debe contemplar y favorecer las actividades sociales del adolescente, también tiene la misión de proteger, educar y generar conciencia.

La consciencia sobre los riesgos apoyada por información genera progresivamente una mayor percepción sobre las consecuencias. En este sentido hablar sobre consumo de sustancias a nivel familiar resulta de gran importancia, recordando aportar información accesible y una postura frente al consumo. Las conductas sexuales de riesgo son un área muy importante que ser abordada por las familias, desde una mirada de aceptación y apertura, pero también desde la concientización del cuidado del propio cuerpo y el cuerpo del otro/a, la responsabilidad y los riesgos.

El uso excesivo de tecnologías ha demostrado tener un importante influencia sobre el desarrollo emocional y social de nuestros adolescentes. La promoción de un uso responsable, tiempos de permanencia, regulación de contenidos y hacer un uso ético de las herramientas tecnológicas deben ser una temática de intercambio familiar, en muchos casos ayudando a la regulación de tiempos y contenidos desde una postura explicativa.

Factores protectores

Una de la principales herramientas de prevención de suicidio y depresión durante la adolescencia radica en los factores protectores del entorno, principalmente el de las familias.

La presencia de una familia que tiene la capacidad de reconocer y atender las señales de riesgo, que brinda apoyo y escucha reduce mucho la presencia de eventos graves en salud mental. Las familias que se muestran abiertas a hablar sobre emociones sin juzgar, validando los distintos estados y brindando seguimiento a lo largo de los días, estarán generando una estructura de contención emocional que dejará huellas a futuro.

Resolución de conflictos

La capacidad para transitar y acompañar las distintas situaciones que se presentan en la vida de nuestros adolescentes se encuentra dentro de los factores protectores más importantes.  En este sentido la importancia de promover el uso de la palabra y la conversación como las vías más adecuadas para la resolución de las diferencias. Ayudar al adolescente a pensar sobre posibles soluciones ante un conflicto, elección de palabras adecuadas, distinción de emociones y otras visiones posibles resultan herramientas muy importantes. En esta línea apartarse de las culpabilidades, moverse del lugar de tener razón, promover distintas miradas sobre un mismo tema y no construir enemigos, son guías fundamentales para acompañar el proceso de búsqueda de soluciones sanas. La capacidad familiar para la resolución de conflictos mediante la palabra estará favoreciendo un aprendizaje de vida profundamente ligado a la salud mental, sin perder de vista la importancia de la enseñanza a través del ejemplo. La ayuda en la resolución sana de los conflictos ha demostrado ser uno de los aspectos mejor valorados por los adolescentes durante esta etapa.

Aceptación familiar

Si bien comprender a nuestros adolescentes pude ser un desafío (a veces la tendencia a sentirse juzgados puede afectar la comunicación) la aceptación familiar es destacada por ellas y por ellos como uno de los valores más importantes a la hora de sentirse comprendidos y aceptados.  Comprender como piensan, como se sienten consigo mismos, dónde encuentran sus vulnerabilidades, sus miedos, cuáles son su principales preocupaciones, implica nada menos que la posibilidad de sentirse valorados y reconocidos. En este sentido darle valor a sus intereses, compartir sus pasiones y promover su desarrollo creativo, artístico e intelectual son factores protectores de gran importancia.

Valor de la vida

Desde la infancia debe estar presente la importancia del valor de la vida como mensaje familiar. El valor de la vida posee un estrecho vínculo con el cuidado sobre cada una y cada uno. El cuidado sobre si mismos implica inicialmente la aceptación y valorización de cada persona.  En este sentido el cuidado de la salud, las emociones y la búsqueda de una pasión o área de desarrollo son aspectos centrales. Descanso, alimentación saludable, actividad física y buen uso de la tecnología han de estar presentes en todos los integrantes de la familia a cualquier edad. En los adolescentes estos aspectos tienen un impacto central en la salud mental.

Así también la promoción un vínculo empático con el entorno tiene una influencia muy importante. Acciones como tomar una postura inclusiva hacia las distintas realidades, la relación con el éxito y la competencia, los bienes materiales, situaciones de discapacidad o enfermedad, acompañamiento durante duelos, la importancia de pedir y brindar ayuda, y el contacto con la naturaleza promueven la construcción del valor de la vida.

El tránsito por la adolescencia implica un importante desafío para todo el entorno familiar, en ese camino se irán presentando distintas situaciones que exigirán una respuesta familiar adecuada para cada situación, con impacto en lo inmediato y a largo plazo.  El tránsito por la adolescencia también implica descubrimientos y la búsqueda de un sentido. En esa búsqueda cuidar, orientar y acompañar implica una aprendizaje que vale recorrer.

 

Lic. Javier Regazzoni

 


Vivir con propósito

Para muchas personas el comienzo del año está asociado a una renovación energética y mayor claridad para visualizar el futuro, sin embargo, también puede representar una importante presión en una cultura que promueve a la transformación y el cambio como agentes masivos de bienestar. La incorporación de nuevas herramientas nos permite un crecimiento dinámico, una mejor adaptación a las necesidades del entorno y es una importante fuente de esperanza.

Decisiones pospuestas

En tiempos de inicios la práctica de una mirada reflexiva implica poder pensar sobre aquellas situaciones que adquirieron prioridad y ocasionalmente nos alejaron de nuestras metas pasadas. Para muchas personas las metas no alcanzadas representan un obstáculo personal al momento de un nuevo inicio. Muchos de los conocimientos vitales se construyen a partir de aquellas situaciones que se presentan sin aviso e implican un nuevo orden de prioridades.

 Espacios de crecimiento y salud mental

Poder detectar aquellas áreas que deseamos fortalecer es uno de los primeros pasos, cuidando los tiempos necesarios para construir y planificar. Esta distinción nos permite visualizar las grandes áreas a desarrollar y dar inicio. A la hora de visualizar nuevas metas el trabajo sobre nuestra salud mental favorece en gran medida el acercamiento a nuestros logros, siendo también una meta en sí misma.  Los espacios para el cuidado de nuestras  emociones nos aportan nuevas miradas sobre nuestra historia y los nuevos caminos que deseamos emprender.  La vida familiar y la convivencia en el trabajo son especialmente sensibles a los cambios favorables en el trabajo sobre nuestras emociones.

Desarrollo personal y arte

En tiempos de inicios vale recordar la importancia del desarrollo artístico en la construcción de nuevas herramientas para la vida a cualquier edad. La práctica artística fomenta el desarrollo de la creatividad y empatía, favoreciendo la construcción de nuevas lecturas de la realidad independientemente al tiempo que se le pueda dedicar.

Me lo digo, me lo escribo

Escribir las metas permite una mayor visualización y claridad. El estado de focalización que se logra con la escritura abre nuevas miradas sobre aquello que plasmamos en papel. Listas cortas, metas accesibles y dedicarle un párrafo a lo que esperamos encontrar nos permite una conexión más profunda con nuestros propósitos. Las escritura a mano nos enseña algo mientras lo hacemos.

Primeros pasos

El planteo de nuevas metas forma parte en nuestra condición humana y nos permite una adaptación necesaria a los cambios de nuestro entorno y de cada persona. El planteo de nuevos propósitos desde una mirada sensible y reflexiva implica poder tomar distancia de las presiones externas y las metas no alcanzadas en el pasado.  El verdadero ejercicio radica en reconocer la importancia de los nuevos propósitos para el crecimiento personal independientemente del momento que se elija para comenzar. Al dar los primeros pasos comienza el fortalecimiento de nuestra confianza y percibimos los beneficios del movimiento energético implicado al inicio de un nuevo camino.

Lic. Javier Regazzoni


Más allá del calendario

El día internacional de la mujer se consolida como un espacio para la reflexión colectiva y toma de conciencia. Para el 2026 el lema oficial es “Derechos, justicia y acción por y para todas las mujeres y niñas” (ONU). En la última década el mensaje estuvo orientado a la visibilización y empoderamiento, para 2026 el enfoque si dirige hacia una justicia sin sesgos de géneros y accesible a todas las mujeres.

Universos femeninos

El lema oficial subraya la necesidad de pensar un universo femenino en el cual habiten diferentes identidades. Este universo se expande hacia la inclusión de las mujeres trabajadoras, científicas, hijas, madres y abuelas, mujeres cuyo deseo no se adhiere a la maternidad, mujeres migrantes, lideres, mujeres trans, indígenas, emprendedoras, mujeres rurales, mujeres con discapacidad y en situación de pobreza entre otras. Este universo nos muestra que la reflexión comienza por ampliar la mirada sobre sobre las concepciones tradicionales sobre la mujer donde la lucha por la igualdad se vive desde diferentes frentes.

Barreras invisibles

La brecha de género continúa manifestándose de distintas formas, los prejuicios basados en género operan como un mecanismo silencioso, asignando debilidades hacia la mujer. El trabajo sobre los prejuicios implica un ejercicio reflexivo sobre las creencias y pensamientos que se reproducen a través del lenguaje en ámbitos privados como el hogar, conversaciones informales y grupos de amigos. Este trabajo implica visualizar los distintos discursos y lugares comunes en que se coloca a la mujer especialmente en círculos masculinos.

Des - aprender

El sentido de la reflexión implica una mirada crítica sobre la reproducción de los discursos que minimizan, cosifican o hiper sexualizan al universo femenino.  Desaprender los prejuicios implica adoptar una mirada crítica sobre estos discursos y lugares comunes a acerca de la mujer, marcando una postura y frenando su reproducción.

Tu humor no está bien

Con frecuencia la reproducción de chistes y ocurrencias que minimizan la figura de la mujer perpetúan los estereotipos de género bajo la apariencia de un humor inofensivo. Las burlas sobre capacidades y roles legitiman el prejuicio transformando el mensaje en algo aceptable y cotidiano. No ser cómplices en la reproducción de estas prácticas implica elegir tomar distancia de estos mensajes. La participación silenciosa y reproducción de contenidos o expresiones minimizadoras permite que los prejuicios se normalicen y se hereden en las generaciones siguientes.  Guardar silencio ante la presencia de prejuicios, chistes y ocurrencias aparentemente inofensivas sostiene la construcción de un entorno desigual.

Valorización, capacidad y merito

El acto de valorizar al universo de la mujer también implica ampliar la mirada histórica sobre su presencia protagónica en distintas áreas.  El reconocimiento de sus logros históricos como líderes y referentes han sido el motor en diversas disciplinas como las ciencias, artes, la educación y el pensamiento. Valorar su herencia es un acto de justicia histórica que devuelve a la mujer su lugar legítimo en el devenir de la historia.  La justicia histórica también implica reconocer a aquellas mujeres que desde el anonimato se sostuvieron ante la desigualdad. Mujeres que fueron el soporte emocional y estructural de muchas generaciones. Al volver a mirar la historia de las mujeres que en su época desafiaron distintas barreras se crea una nueva narrativa basada en su capacidad, mérito y valentía.

Más allá del calendario el día internacional de la mujer es una invitación a cuestionar los prejuicios que aún moldean nuestra cultura. Al mirar el rol histórico de la mujer sembramos nuevas narrativas sobre el universo femenino a lo largo del tiempo hacia un horizonte mas justo para mujeres y niñas.

 

Lic. Javier Regazzoni