En un mundo veloz y de notificaciones constantes la lectura puede parecer una actividad del pasado, sin embargo estamos presenciando un importante retorno al libro en todas las edades.  Recorriendo sus páginas podemos enriquecer nuestras capacidades cognitivas, la gestión de nuestras emociones y comunicación. Desde la infancia hasta la vida adulta la lectura nos muestra otros mundos posibles, nos acerca nuevos términos y nos aporta herramientas para comunicarnos con otras personas y con nuestro entorno.

Libros, cerebro y comunicación

Los efectos positivos de un buen libro varían según cada lector, algunos beneficios comunes ubican a la lectura como un aliado fundamental para nuestra salud mental y emocional. Además del placer de disfrutar de un buen libro la lectura a todas las edades ha demostrado ser un gran estimulador cognitivo, favoreciendo la conexión de distintas zonas cerebrales y creando nuevas interacciones entre el pensamiento racional y las emociones.

El ejercicio de la lectura posee importantes beneficios en todas las edades sobre capacidades de alta integración como la atención, concentración y memoria. El recorrido de una buena lectura favorece al incremento del vocabulario y una mayor claridad a la hora de expresar nuestras ideas, en ocasiones eligiendo la palabra indicada, en otras logrando una expresión más concreta y ajustada al mensaje .

Lectura, refugio y emociones

A nivel emocional la lectura es una importante herramienta para el trabajo sobre la angustia y la ansiedad, aportando un estado de calma que tiende a la permanencia. La lectura genera una mayor apertura para hablar sobre las emociones, favoreciendo la apropiación de nuevas expresiones que reflejan con mayor claridad la tarea a veces compleja de poner en palabras nuestras emociones. Mientras leemos nuestro cerebro es capaz de reprogramar e integrar diversas funciones tales como el habla, la memoria y la capacidad de análisis, además  el recorrido de una buena lectura nos invita al desarrollo de la imaginación. La creación de nuevos mundos imaginarios encuentra en la lectura una fuente inagotable de nuevas de conexiones neuronales, las que favorecen el buen funcionamiento general de nuestras capacidades cognitivas.

La sensación de calma y bienestar que produce la concentración durante la lectura tiene importantes beneficios en personas que atraviesan distintas formas de stress o angustia. La lectura nos permite apartarnos momentáneamente de preocupaciones cotidianas , junto a la construcción de otras miradas posibles para transitar las dificultades.

Para algunos autores la lectura implica una forma de placer supremo favoreciendo un vínculo estrecho con el autoconocimiento. Hay un libro para cada lector esperando darle un sentido a sus preguntas y capaz de aportarle otras miradas posibles sobre la realidad.

                                                                                                                                                                           Lic. Javier Regazzoni